Iaarahenah

Iaarehenah es el nombre que los Enanos dieron al mundo, y que se traduce en la Lengua de Todas las Razas como “Nuestra casa y madre”. Sus habitantes piensan que Elomara, una enorme luna verde y luminiscente, gira a su alrededor, aunque la verdad es al revés: Iaarahenah es el único satélite de un planeta gaseoso, el más cercano de cuatro que giran alrededor de su sol al cual llaman Yakeha. Su lenta traslación, que dura 134 días, marca las estaciones de una manera muy particular. El año inicia cuando Iaarehenah está entre Elomara y el sol, dejando un circulo de sombra justo en medio de la faz del planeta. Durante el tiempo que dura este eclipse, no existe la noche pues el brillo de Elomara, si bien no alcanza al de Yakeha, genera una luz tenue que es suficiente para llevar a cabo las actividades cotidianas. Medio año después se presenta el fenómeno contrario, con un lado sumido en la oscuridad y el otro alumbrado por la penumbra verdosa del planeta. Entre estos dos momentos, los días en Iaarehenah se dividen en tres periodos, de oscuridad, de luz “Yakehana” y de luz “Elomarea” que varían lentamente de acuerdo a cómo se acomodan sol, planeta y satélite. Sin embargo, en ningún momento del año llegan a estar mucho tiempo en un periodo determinado ya que una rotación completa dura tan solo 15 horas.

En cuanto a su geología, Iaarahenah es fundamentalmente sólido con una actividad volcánica casi nula. En la superficie abundan ríos y canales navegables por los que es posible llegar a prácticamente cualquier punto. Durante los días de oscuridad, la superficie de todos los cuerpos de agua se congela y la vida fuera de los asentamientos, tanto animal como vegetal, entra en un periodo de estasis. En el subsuelo hay un complejo sistema natural de túneles en donde el agua no llega a congelarse y que mantiene vivos a los ecosistemas.

Iaarahenah

Auroboros mortaned